Un blog de economía para no economistas

"Ojalá te toque vivir tiempos interesantes", reza una maldición china. Los argentinos sufrimos la maldición de vivir en una economía "interesante". Por eso tenemos que saber más de economía que en otros países.

Para enfrentar la maldición de vivir en una economía "interesante", en este blog encontrarás comentarios, análisis y estadísticas sobre la economía argentina, sin jerga económica innecesaria ni tecnicismos, con rigurosidad analítica pero simpleza en la exposición.

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jueves, 11 de octubre de 2012

La economía informal en Argentina


A continuación, la presentación que hice ayer en la Conferencia El Comercio y el Contexto Político – Económico 2013, organizada por la Cámara de Comercio de Córdoba y la Cámara Argentina de Comercio.

miércoles, 10 de octubre de 2012

La economía argentina, cada vez más oscura


El título no hace referencia a pronósticos económicos sombríos, sino a la marcada tendencia al aumento de la informalidad, las actividades “en negro” que son ocultadas a las autoridades para evitar el pago de impuestos y cargas previsionales y/o para eludir controles y prohibiciones.

Si bien es difícil cuantificar el fenómeno ya que, por definición, se trata de actividades ocultas, no registradas por las estadísticas oficiales, en las últimas décadas se han desarrollado métodos para medirlo. El más utilizado tiene en cuenta el hecho de que las transacciones en negro se realizan en efectivo, generando así una demanda de dinero adicional a la que requiere la economía formal, lo que “deja rastros” en las estadísticas económicas y, por lo tanto, permite medir cuánto dinero estaría siendo utilizado para transacciones fuera del circuito formal, permitiendo estimar su volumen.

Con esta metodología, los números de Economic Trends son contundentes: mientras en 1940 la economía informal representaba el 14.7% de la economía total, en 2012 equivale al 44.6%. Con presión impositiva e intervenciones del Estado en la economía cada vez mayores, es difícil que esta tendencia se revierta en el corto plazo.

El siguiente gráfico muestra estas estimaciones, junto con las estimaciones realizadas a finales de los 80 por el economista Adrián Guissarri, un experto en economía informal, que escribió el libro La Argentina Informal.


Y he aquí otra “carambola” que favorece al Gobierno Nacional, como está ocurriendo con la pesificación forzada de la economía y el “efecto billete de 100”: más demanda de pesos para hacer transacciones fuera del circuito formal amortigua el impacto inflacionario de la emisión monetaria. Por eso 40% anual de emisión monetaria genera “sólo” 25% de inflación.

Esta es una de las cuestiones que desarrollaré esta tarde en la Conferencia El Comercio y el Contexto Político – Económico 2013, organizada por la Cámara de Comercio de Córdoba y la Cámara Argentina de Comercio.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Fiestas a todo consumo

Esta mañana, Juan Turello me hizo una entrevista para Bipolares. Me preguntó qué ocurrirá con el consumo en estas fiestas, y le contesté que seguramente serán unas fiestas con mucho consumo. Y esto porque:
1.- El año cierra con elevada actividad económica, aún cuando durante los últimos meses bajó mucho el ritmo de crecimiento (ver “¿Otra vez nos salva el viento de cola?”). Todos los indicadores de actividad y consumo están en niveles bastante por encima de los niveles registrados un año atrás (actividad económica +6%, actividad industrial +9%, recaudación del impuesto al cheque +39%, por ejemplo), y esto favorece el consumo.
2.- Los salarios en general han conservado poder adquisitivo, a pesar de la alta inflación. Es cierto que algunos segmentos de trabajadores, como los trabajadores en negro, han perdido algunos puntos frente a la inflación. Pero esto, que es un problema en términos sociales (impacta sobre algo así como el 40% de los trabajadores), no implica un freno al consumo ya que representa sólo alrededor del 10% de los ingresos de los hogares.
3.- Seguramente continuarán las promociones y planes de pagos en cuotas de las tarjetas de crédito. Si bien durante este año aumentó el endeudamiento de las familias, todavía está en niveles muy bajos comparado con otros países, con lo cual seguramente hay margen para que siga aumentando el endeudamiento de las familias y, por lo tanto, el consumo.
Por estos motivos, deberíamos esperar un buen fin de año para la actividad comercial, y también un buen verano para la actividad turística. A medida que nos acerquemos a las elecciones presidenciales puede frenarse un poco el consumo si aumentan las expectativas de devaluación luego de las elecciones, ya que esto generaría un incentivo para “fugar capitales” del sistema, esto es, reducir consumo para ahorrar en dólares. Ya pasó en los meses previos a la elección legislativa de junio del año pasado, y puede volver a ocurrir el año próximo. Mientras tanto, todo indica que vienen buenos meses para la actividad comercial.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El comercio a dos velocidades

Ayer diserté en el seminario organizado por la Cámara de Comercio de Córdoba y la Cámara Argentina de Comercio. Acá se puede bajar mi presentación “Evolución de la actividad comercial en Córdoba”.
Entre otras cosas, en esta presentación planteo que, viendo la actividad comercial desde el punto de vista macroeconómico, se siguen observando altas tasas de crecimiento pero, viéndola más de cerca, es claro que los distintos comercios van a velocidades diferentes: los que venden bienes durables por un lado (por ejemplo, motos +70%, autos +40%, electrodomésticos + 12%) y los que venden bienes no durables por otro (alimentos y bebidas +5%).
Esto es consecuencia de que quienes tienen capacidad de compra y de endeudamiento están en general tratando de protegerse frente a la inflación comprando bienes durables. Y de que los ingresos también se mueven a dos velocidades: los empleados del sector privado en blanco ganándole unos puntos a la inflación y los empleados del sector privado en negro, y del sector público, perdiendo algunos puntos frente a la inflación. Y esto implica que los bienes con más peso en la canasta de consumo de los trabajadores de menores ingresos (básicamente alimentos y bebidas) crezcan menos que el resto.
Esto explica por qué, a pesar de la fuerte recuperación del consumo y la actividad comercial durante lo que va del año, los comercios de la provincia de Córdoba se dividen casi en partes iguales según qué está ocurriendo con sus volúmenes de ventas: 34.5% con más volumen que un año atrás, 29% con igual volumen y 32.5% con menor volumen. Comercios de bienes durables creciendo más que comercios de bienes no durables; comercios con público de nivel socioeconómico medio y alto creciendo más que comercios con público de niveles socioeconómico bajos.
¿Qué puede pasar durante 2011? Seguramente más de lo mismo: crecimiento de la actividad económica (más moderado que este año), inflación elevada, salarios siguiéndole el ritmo a la inflación (en promedio), diferentes velocidades en los ingresos y en el consumo y la actividad comercial.

viernes, 15 de octubre de 2010

¡No eran sólo plasmas!

Pasó el furor por las compras de plasmas y LCD traccionadas por el Mundial de Fútbol, y el consumo sigue creciendo. Según CAME (Cámara Argentina de la Mediana Empresa), las ventas minoristas crecieron en volúmenes en septiembre un 4.1% con relación a un año atrás. Menos que el 11.9% de junio, o el 7% de julio, pero más que el 3.8% de marzo, o el 3.6% de abril, y casi como el 4.6% de mayo. En otras palabras, las ventas minoristas volvieron al ritmo de crecimiento previo al boom de compra de electrodomésticos.
¿Por qué sigue creciendo el consumo? Por varios motivos. A pesar de la alta inflación, el poder adquisitivo de los consumidores no se ha reducido. Los salarios de los trabajadores del sector privado en blanco le han ganado a la inflación y, si bien los salarios de los trabajadores en negro han perdido un poco contra la inflación, implican sólo el 10% de los ingresos de las familias (son muchos trabajadores, pero ganan menos), con lo cual en términos consolidados se ha incrementado el poder adquisitivo global de los consumidores. Y mayor poder adquisitivo tiende a traducirse en mayor consumo.
Pero además la alta inflación, combinada con pocas alternativas de inversión segura y rentable, y disponibilidad de crédito para consumo, incentiva a muchos consumidores a comprar bienes durables que le den la sensación de preservación de sus ahorros o, al menos, la sensación de que están administrando sus ingresos del mejor modo posible frente a la alternativa de pérdida de valor por la inflación. Los records de ventas de autos se explican en parte por estos comportamientos.
Pero hay un elemento adicional que impulsa el consumo, y es el aumento en la confianza de los consumidores (mayor confianza tiende a estar asociada a mayor consumo). La siguiente tabla muestra datos bien frescos del Índice de Confianza del Consumidor de Córdoba (ICC) que elabora MKT desde hace más de 10 años siguiendo la metodología desarrollada por la Universidad de Michigan. La tabla contiene los datos del ICC (y sus componentes) para octubre de 2009 y octubre de 2010, y la variación porcentual entre ambos meses.



Como se observa en la última final de la tabla, el ICC aumentó un 24% en el último año. Es cierto que el componente que más aumentó es el de Compra de Bienes Durables (la percepción de que es un buen momento para comprar este tipo de bienes), que se incrementó un 42.6% (aumentó más todavía en componente relacionado con electrodomésticos), pero también aumentó el de Situación Personal (+26.6%), y en mucha menor medida el de Situación Macroeconómica (+8.6%).
Si bien estos datos permiten una lectura optimista sobre lo que puede ocurrir con el consumo durante los próximos meses, no todo es euforia. Un análisis más detallado de la tabla muestra que la confianza vinculada a la Situación Personal aumentó más por la mejor percepción sobre cómo es la situación actual con respecto a un año atrás (+31.3%) que por las mejores expectativas para dentro de 1 año (+23.5%). Y que la confianza en la Situación Macroeconómica aumentó más por las mejores expectativas a 1 año (+25% para la provincia y +27.3% para el país) que por las mejores expectativas a 3 años (+4.6% provincia y -4.1% país). Es decir, hay un claro sesgo hacia el corto plazo.
Nada garantiza que estos aumentos en la confianza del consumidor continúen a futuro, pero al menos es tranquilizador que hayan continuado luego de la fiebre por los electrodomésticos, y que no se haya producido el freno del consumo que muchos esperaban para luego del Mundial. Afortunadamente, lo que impulsaba al consumo no eran sólo los plasmas.