Un blog de economía para no economistas

"Ojalá te toque vivir tiempos interesantes", reza una maldición china. Los argentinos sufrimos la maldición de vivir en una economía "interesante". Por eso tenemos que saber más de economía que en otros países.

Para enfrentar la maldición de vivir en una economía "interesante", en este blog encontrarás comentarios, análisis y estadísticas sobre la economía argentina, sin jerga económica innecesaria ni tecnicismos, con rigurosidad analítica pero simpleza en la exposición.

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miércoles, 15 de marzo de 2017

1 minuto: Por qué bajará la pobreza

Las estadísticas muestran una estrecha relación entre la pobreza, por un lado, y el desempleo y la inflación, por el otro, lo que explica por qué las décadas del 90 y de los 2000 comenzaron y terminaron con alta pobreza.

La pobreza seguramente bajará de acá en adelante si se reducen el desempleo y la inflación.

Quedará sostener la estabilidad económica para no volver a incrementar la pobreza.

Y hacer algo por la pobreza estructural, que tiene a persistir aún en una economía estable.

El análisis, en 1 minuto. Click aquí.

@GastonUtrera     @EconTrendsARG


Contenido complementario:

Economía en 1 gráfico: Cómo proyectar la pobreza hasta 2019

Para ampliar el análisis:

Economía en 1 minuto: Inestabilidad económica y pobreza

jueves, 20 de octubre de 2016

1 minuto: Qué puede ocurrir con la pobreza hasta 2019

La estrecha relación que ha tenido en Argentina, durante las últimas décadas, la pobreza con las tasas de desempleo e inflación permite proyectar el índice de pobreza en base a cómo supongamos evolucionarán a futuro el desempleo y la inflación.

Si el Gobierno nacional lograra (a) reducir el desempleo en un punto porcentual cada año y (b) tasas de inflación del 23% en 2017, 15% en 2018 y 10% en 2019, la pobreza podría reducirse, al final del mandato presidencial, a la mitad del nivel actual.

Implicaría volver a niveles similares a los de mediados de los ’90.

El análisis, en 1 minuto. Click aquí.

@GastonUtrera     @EconTrendsARG


Los datos sobre las proyecciones de pobreza en:

Economía en 1 gráfico: Cómo proyectar la pobreza hasta 2019


Para profundizar el análisis:

Economía en 1 gráfico: Índice de malestar económico y pobreza

Economía en 1 gráfico: Desempleo e inflación en los 90 y los 2000

Economía en 1 gráfico: Pobreza en los 90 y los 2000

miércoles, 19 de agosto de 2015

1 minuto: El riesgo de una guerra de monedas


Durante mucho tiempo el FMI y Estados Unidos reclamaron a China que liberalizara su tipo de cambio. Ocurría cuando hacerlo implicaba que la moneda china se fortaleciera.

La incipiente liberalización del tipo de cambio chino en las últimas semanas ocurre en un contexto de cierto atraso cambiario, con lo cual ahora dejar flotar el yuan implica que se deprecie.

El riesgo es que se produzca una guerra de monedas, es decir, otros países depreciando sus monedas para no quedar rezagadas contra el yuan.

Sería muy negativo para Argentina.

El análisis, en 1 minuto. Click aquí.



Los datos del atraso cambiario de Argentina:


Para comprender el fenómeno de la competitividad cambiaria:




Desocupación: ni 10% en Córdoba, ni CERO en Resistencia


Según los últimos datos de INDEC, la tasa de desocupación es del 10.2% en el Gran Córdoba y CERO en el Gran Resistencia. Es, por supuesto, absurdo.

Ocurre que entre quienes, en edad laboral, no están trabajando en un empleo remunerado, las estadísticas distinguen dos grupos: quienes buscan activamente empleo y quienes no lo hacen. A los primeros los considera desocupados y a los segundos los considera fuera del mercado laboral.

De esta forma, la tasa de desocupación (quienes buscan activamente empleo como porcentaje del total que tiene o busca empleo) puede bajar aunque no se haya creado ni un solo empleo adicional, simplemente porque personas que buscaban activamente empleo, y por lo tanto eran consideradas desocupadas, dejaron de hacerlo, saliendo así del mercado laboral, y de la estadística de desocupación.

Si esto ocurriera porque los ingresos de los trabajadores son tan altos que algunas personas deciden dejar de buscar empleo, la reducción resultante de la tasa de desempleo sería válida.

Si esto ocurriera porque más personas sin empleo reciben planes sociales y dejan de buscar activamente empleo sólo por temor a perderlos, la reducción resultante de la tasa de desocupación mostrará de manera distorsionada lo que está ocurriendo en el mercado laboral.

Y si aquello ocurriera simplemente porque quien elabora las estadísticas registra a una persona sin empleo, que lo busca activamente, como una persona fuera del mercado laboral, claramente la reducción resultante de la tasa de desocupación será simplemente un dibujo estadístico.

En el extremo, si a todas las personas en edad de trabajar pero sin empleo remunerado se las registra como personas que no buscan activamente empleo, no quedará nadie registrado como desocupado. El milagro de la tasa de desocupación cero (que implica que ni siquiera hay personas transitoriamente desocupadas mientras cambian de empleo).

Si esto último ocurriera, tendríamos que encontrar una tasa de actividad (personas empleadas y desocupadas, pero no personas fuera del mercado laboral) muy baja. Tan baja que la haga equivalente a la tasa de empleo y, por lo tanto, no deje lugar para ningún desocupado.

Según los datos oficiales referidos, la tasa de actividad es del 29.7% en el Gran Resistencia y del 47.7% en el Gran Córdoba.

Si los números se corrigieran, asignando a ambos aglomerados urbanos la tasa de actividad promedio del país, del 44.5%, la tasa de desocupación del Gran Resistencia subiría al 33.3% y la del Gran Córdoba bajaría al 3.8%.

Alternativamente, si se utilizaran las respectivas tasas de actividad de hace 10 años (37.3% en Gran Resistencia y 43.9% en Gran Córdoba), las tasas de desocupación serían 20.4% en el Gran Resistencia y 2.5% en el Gran Córdoba.

Es claro que la tasa de desocupación ni es del 10.2% en el Gran Córdoba ni mucho menos es CERO en el Gran Resistencia.

El análisis económico del día. Por Gastón Utrera.



Contenidos complementarios:



martes, 25 de noviembre de 2014

Los datos de desempleo, ¿dibujados?

Lo que está ocurriendo con las estadísticas oficiales permite sospechar que al menos parte de la reducción del porcentaje de personas dentro del mercado laboral puede ser un recurso de INDEC para mostrar menos desempleo que el real.

El análisis completo, en solo 60 segundos, en El análisis económico del día, en el canal especial de Economía para No Economistas, de Economic Trends y LaVoz.com.ar. Click aquí.


lunes, 24 de noviembre de 2014

Desempleo, ¿real o dibujado?

INDEC publicó datos de empleo y desempleo
que generan dudas sobre su veracidad

El deterioro del mercado laboral podría ser mayor de lo que indica la suba oficial de la tasa de desempleo. Porque se redujo el porcentaje de población dentro del mercado laboral.

Si esto fuera otro dibujo estadístico, la tasa de desempleo podría ser mayor a la reportada.

Y Córdoba no tendría un desempleo tan alto en comparación con el promedio nacional.

El análisis económico del día, en el canal especial de Economía para No Economistas, de Economic Trends y LaVoz.com.ar. Click aquí.


sábado, 22 de noviembre de 2014

La falsa opción entre inflación y desempleo

El Presidente del BCRA, justificando la inflación mediante
la falsa opción entre inflación y desempleo

El Presidente del BCRA justificó la elevada inflación planteando que es peor tener baja inflación a costa de alto desempleo. Y que muchos países han optado por esto último.

Se trata de una falsa opción, refutada por la realidad. Tenemos que aspirar a que tanto la inflación como el desempleo sean bajos.

De lo contrario no podremos reducir la pobreza.

El análisis económico del día, en el canal especial de Economía para No Economistas, de Economic Trends y LaVoz.com.ar. Click aquí.



miércoles, 19 de noviembre de 2014

El "mundo de rosas" de Kicillof

El desempleo actual comparado con el desempleo en los '90

Analizando el desempleo en Argentina, el Ministro Kicillof planteó que estamos en “un mundo de rosas” si comparamos con ciertos pronósticos tremendistas. Y que estamos mejor que en los ’90, y que algunos países en la actualidad.

Ninguna de estas comparaciones justifica minimizar los problemas sociales actuales.

El análisis económico del día, en el canal especial de Economía para No Economistas, de Economic Trends y LaVoz.com.ar. Click aquí.

martes, 18 de noviembre de 2014

Inestabilidad económica y deterioro social


Menor poder adquisitivo de los salarios y menores ingresos por aumento del desempleo son canales a través de los cuales la inestabilidad macroeconómica impacta sobre las cuestiones sociales.

El análisis completo, en solo 60 segundos, en El análisis económico del día, en el canal especial de Economía para No Economistas, de Economic Trends y LaVoz.com.ar. Click aquí.


jueves, 15 de mayo de 2014

Desafiar o negar la ley de la gravedad

Es cierto que las políticas sociales son necesarias. No lo es que siempre convenga aumentar el gasto público. Hacerlo en contextos de recesión sin inflación es como desafiar la ley de la gravedad. Hacerlo cuando la inflación es alta es como negarla.

En “El análisis económico del día”, en el canal especial de Economía para No Economistas, en LaVoz.com.ar. Click aquí.

sábado, 3 de mayo de 2014

Pobreza 40-20-30

La última década y la década del 90 comparten una evolución similar de la pobreza: 40% al comienzo, 20% en el mejor momento y 30% al final. Consecuencia de la evolución inversa del desempleo y la inflación en ambas décadas.

En “El análisis económico del día”, en el canal especial de Economía para No Economistas, en LaVoz.com.ar. Click aquí.

martes, 29 de abril de 2014

El curioso espejo de los 90

¿Cómo es posible que la evolución de la pobreza haya sido similar durante la última década y durante los 90? Por el impacto de la inflación y el desempleo, que se han alternado al principio y final de cada década.

En “El análisis económico del día”, en el canal especial de Economía para No Economistas, en LaVoz.com.ar. Click aquí.

viernes, 23 de agosto de 2013

Giorgi y sus comparaciones internacionales de desempleo

En el discurso del Gobierno Nacional, se están poniendo de moda las comparaciones internacionales. Hace dos días, la Presidenta comparó a Argentina con Canadá y Australia, explicitando un diagnóstico equivocado: que estamos mejor, en cuestiones macroeconómicas, que esos dos países. Ya argumenté en el post anterior (ver Cristina, Canadá y Australia) que ambos países pueden tener menos reservas que Argentina porque las necesitan menos, que tienen más deuda pública porque pueden financiarla a un costo menor y que tienen déficit fiscal, pero Argentina también. Ayer fue el turno de la Ministra de Industria, Débora Giorgi, planteando que tenemos una tasa de desempleo más baja que países desarrollados, lo cual es cierto. Pero nuevamente, la conclusión implícita en el mensaje, que apunta a que Argentina no tiene tantos problemas económicos como suele plantearse, también es equivocada.

La cuestión es que a las personas no sólo les preocupa el desempleo, sino también la inflación, ya que ambos son fenómenos macroeconómicos que impactan negativamente sobre la calidad de vida. Ese es el motivo por el cual los gobiernos en general se preocupan por ambos problemas. En la década del 60, el economista Arthur Okun propuso, para sintetizar ambos fenómenos, un índice de miseria, que se elabora sumando la tasa de desempleo y la tasa de inflación. Aplicando ese índice a Argentina, la comparación internacional arroja un resultado desfavorable: nuestro índice de miseria es peor que el de la mayoría de los países.

Una objeción al índice de miseria propuesto por Okun es que, al sumar desempleo e inflación, implícitamente está suponiendo que ambos problemas tienen la misma importancia, y es razonable pensar que no la tienen. En efecto, economistas que se dedican a desarrollar la rama de la economía conocida como “economía de la felicidad”, como el argentino Rafael Di Tella, encuentran evidencia de que a la gente en general le preocupa más el desempleo que la inflación, a tal punto que están dispuestas a soportar 1.7 puntos porcentuales de inflación adicional con tal de reducir en 1 punto porcentual el desempleo.

Estas estimaciones de la importancia relativa del desempleo y la inflación en las preferencias de las personas nos permiten ajustar el índice de miseria de Okun, ponderando ambas variables con los coeficientes 0.63 y 0.37, respectivamente, para darles en el índice un peso proporcional a esas estimaciones. El ajuste hace que, en lugar de estar al fondo de la tabla, sólo superados por Venezuela, pero peor que países en crisis como España y Grecia, pasemos a estar casi en el fondo de la tabla, mejor que Venezuela, España y Grecia, pero peor que la mayoría de los países del mundo.

La siguiente tabla muestra los datos. Para simplificarla, están incluidos sólo un grupo de países, pero lo suficientemente amplio como para ilustrar el argumento:


La primera columna, con datos de desempleo, muestra el argumento de Giorgi: no estamos tan mal. De hecho, estamos mejor que la mayoría de los países europeos. La segunda columna, con los datos de inflación, muestra que estamos peor que la mayoría de los países del mundo, lo que hace que la tercera columna, que muestra el índice de miseria de Okun, también nos muestre peor que la mayoría de los países, incluyendo países en crisis como España y Grecia. Corrigiendo la deficiencia que tiene el índice de miseria de Okun, teniendo en cuenta las investigaciones de Rafael Di Tella, ya no quedamos peor que España y Grecia, pero seguimos quedando peor que la mayoría de los países del mundo, como muestra la cuarta columna.

De todos modos, hace tiempo que planteo que la inflación genera diferentes impactos en diferentes contextos (lo planteé, por ejemplo, en mi libro La Inflación, de editorial EDICON). De hecho, hace dos años, en ocasión de las elecciones presidenciales, la mayoría de las personas no estaba preocupada por la inflación, aun cuando estaba prácticamente en los mismos niveles que hoy, porque en aquel entonces los salarios subían más que los precios, y por lo tanto la misma inflación genera hoy más descontento que dos años atrás. Esto significa que el índice de miseria ajustado también muestra de manera imperfecta la magnitud de los problemas generados por el desempleo y la inflación. Pero al menos nos permite plantear que, en el contexto actual, mirar sólo la tasa de desempleo implica dejar de lado aspectos importantes de la economía que el Gobierno Nacional no debería desatender.